13.5.07

FIXEMOS VIBRAR AO MILLADOIRO




ACADAMOS UN CHEO ABSOLUTO NO CENTRO SOCIOCULTURAL


NO PP AMIENSE APOSTAMOS POLAS FAMILIAS E POLA XUVENTUDE E COMPROMETÉMONOS NA REBAIXA DOS IMPOSTOS

NÚÑEZ FEIJÓO, EX VECIÑO DO MILLADOIRO, ASEGURA QUE NON CAMBIOU NADA NESTE NÚCLEO, DENDE QUE VIVIRA NEL

O PRESIDENTE DOS POPULARES GALEGOS DI QUE ME DEIXAREI A VIDA POLO CONCELLO DE AMES

Conseguimos encher o Centro Sociocultural do Milladoiro. Completamente seguros de acadar a maioría absoluta, coa compañía de Alberto Núñez Feijóo e co ánimo dos nosos simpatizantes, todos os membros da Lista do PP amiense conseguimos, este domingo 13, un mitin exitoso, vibrante entre a multitude. Algo máis de 300 persoas foron testemuñas do meu enérxico discurso, no que asegurei que o PP ía gañar as eleccións cunha maioría arrasante.

Estiven firme ao lembrar as necesidades que existen no Milladoiro, expliquei que o noso sería un único proxecto, real e factible. Dixen que apostaríamos pola conxelación dos impostos, pola vertebración entre Milladoiro e Bertamiráns, por implantar o transporte urbano en todo o termo municipal; por crear un gran parque de recreo con zonas verdes e espazos deportivo; así coma un complexo deportivo no Milladoiro; por destinar o 50% do aproveitamento do solo para facer vivendas protexidas e por dar facilidades aos mozos na adquisición da primeira vivenda e, ademais, acometer a humanización do Milladoiro.

Así mesmo, subliñei que a familia é un piar básico para nós, para o Partido Popular de Ames, polo que anunciamos axudas á natalidade de ata 1.000€, así como novas infraestruturas de atención a nenos, como garderías, e a maiores, como centros de día, e outros servizos. Tamén fixen fincapé na necesidade de aumentar a seguridade cidadá.

O presidente do PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, pola súa parte, expresou, convencido, que eu me deixaría a vida por Ames, que ía adicarlle os meus mellores anos, todo o meu esforzo e que gañaríamos as eleccións cunha maioría absoluta clara.

Feijóo recalcou que “o Milladoiro non está mellor que cando eu vivía aquí”, ex veciño do concello, Feijóo afirmou que non notaba diferencia ningunha nesta urbe, que este goberno, formado polo PSOE e polo BNG non fixera nada por ela. Explicou indignado que se debía unha cantidade de cartos vergonzosa, que os máis de 10 millóns de euros de débeda acadados no período de lexislatura de Carlos Fernández non entraban en ningún trazado sensato para ofrecer unha proposta de goberno aos veciños.

Así mesmo asegurou que nós poderíamos baixar os impostos, e Carlos Fernández tamén, se quixese. Porque todos os gastos da páxina web, a publicidade nos medios de comunicación e a propaganda das actividades do concello, sufragadas todas elas cos nosos cartos, con cartos públicos, son cartos que si se utilizasen en beneficio da poboación axudarían a rebaixar as taxas municipais, por exemplo.

6 comentarios:

jose48saez@hotmail.com dijo...

Ante todo mi enhorabuena, es verdad que se hizo vibrar al Milladoiro, pero eché de menos algunos asuntos, como por ejemplo,

1º La enseñanza, me gustaria saber que piensa del cheque escolar, creo, en mi modesta opinion que seria lo mas democratico para que cualquiera de los padres pudiera elegir el colegio que mejor le vayan a sus creencias y valores de las personas.

2º La libertad de comercio, yo creo que los horarios imppuestos por las normativas deben ser anuladas, ya que este tipo de imposiciones hacen que el comercio y la industria se vean mermadas por dichos horarios

3º Centro Medico, el Milladoiro esta creciendo, por lo tanto yo propongo que se habiliten dos centros de salud, si, dos, se qeu es mas caro, pero a los habitantes de este pueblo nos harian la vida mas facil, y mas a las personas mayores.

4º Bancos en el parque que esta en la parte trasera de la piscina,papeleras, y plantar mas arboles, (algunos de los que hoy tiene la piscina, los plante yo, eso si, fue un placer plantarlos)raparar el parque para los niños que suben hasta las piscinas

5º Sé que tengo muchas cosas mas quwe decir, pero de momento no se me ocurren, espero me conteste.

Abrazos

Jose Luis Saez

Anónimo dijo...

Haciendo zaping, les vi a ustedes en un canal de Polanco, desde el ataque del PSOE al del BNG, en mi modesta opinion, no se supo defender, sobre el tema de los aparcamientos, ¿me quiere explicar donde los va a hacer? sobre que si el PP todo lo hizo mal,pues si, algunas cosas las hizo mal, pero muchas las hizo bien, mi pregunta es, ¿por que no les dijo a los del PSOE y BNG, que ellos no hicieron nada? que durante los cuatro años, lo unico que han hecho a sido llevarselo crudo? le acusaron de tener en quinto lugar a un señor que trabaja en MAHIA, y que tenia que borrarlo de las listas, mi pregunta es, ¿por que no le dijo al señor Carlos Fernandez que el viene de una promotora de viviendas o algo que esta relacionado con la construccion? en fin, veo que es usted honrado, sigua asi, la gente verá que se puede confiar en usted,

abrazos

Jose Luis Saez

jose48saez@hotmail.com

Anónimo dijo...

El Partido Popular ha ganado las elecciones municipales, en las que ha participado todo el censo electoral, con una diferencia de 155.991 votos más que el PSOE. Es la primera vez desde la convocatoria de 2000, en la que José María Aznar obtuvo mayoría absoluta, que el PP consigue ser el partido más votado. La victoria tiene especial relevancia porque Zapatero había planteado estos comicios como un referéndum sobre su política nacional. Pero esos comicios, en el conjunto de España, los ha ganado el PP gracias a la arrolladora victoria en Madrid de Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón, verdaderas estrellas del triunfo, secundados por Francisco Camps y Rita Barberá en Valencia, lo que ha permitido al PP y a su líder, Mariano Rajoy, exhibir los resultados como un éxito histórico del partido.

Y es, en efecto, un éxito porque los populares, además de estos apabullantes triunfos, ganan en todas las capitales de provincia de Andalucía, aunque en algunas, como en Córdoba, no podrán gobernar al no contar con mayoría absoluta. Eso de que, por las alianzas y pactos, se prive de gobernar al partido más votado, es un fallo de nuestro sistema electoral. También Cantabria será víctima de esa anomalía.

Mención especial merecen Baleares y Navarra. Jaume Matas se queda a dos diputados de la mayoría absoluta, pero le bastaría el respaldo de Unión Mallorquina para seguir gobernando las islas. Pero es en Navarra donde se concentra todo el suspense político de cara al futuro. La coalición nacionalista Nafarroa Bai se ha convertido en la segunda fuerza, y una coalición con los socialistas e Izquierda Unida puede desplazar a UPN del gobierno. ¿Será capaz Zapatero de perpetrar esa felonía? Si no caigo en el deseo de que incurra en semejante error es por respeto a Navarra. Pero si para seguir impulsando el llamado proceso de paz con ETA y encontrar alguna fórmula de anexión al País Vasco, permite que se forme el tripartito, el desgaste de Zapatero para las generales puede ser total.

Desgaste que ya se evidencia y ha sido la causa de la alta abstención. Y ésta, a su vez, de los malos resultados electorales del PSOE. Hay mucha gente desencantada, gente leal y seria, votantes del PSOE a la que le cuesta cambiar de voto. Prefieren abstenerse. Y ese desencanto no lo produce ni la situación económica ni el bienestar social. A la gente le indigna ese afán de resucitar los demonios del pasado y desenterrar los cadáveres de una guerra civil ya muy lejana; les irrita que se cuestione la Transición democrática, que se pacte con ETA y que se le permita volver a las instituciones, sea Batasuna o ANV. Y les cabrea sobremanera la excarcelación de De Juana Chaos, las chulerías de Otegi y las insolentes e insaciables reclamaciones nacionalistas.

Sí, pueden los socialistas atribuir a la alta abstención sus malos resultados. Pero como continúen por la línea del "mantenella e non enmendalla" esa abstención puede traducirse en votos populares. Claro que para atraerlos, el PP tendría que echar mano de líderes que no provoquen –quizás injustamente, pero ésa es la realidad- tanto rechazo por identificarlos con determinado episodios. No se trata de restar, ni de despedir, que sería una ingratitud, sino de sumar y de incorporar líderes que no recuerden el pasado sino que invoquen el futuro.
Jose Luis Saez

Anónimo dijo...

Lo del PP este domingo fue un "pinchazo", después de todas las facilidades que le regaló Zapatero. Una victoria por 160.000 votos con la que está cayendo debe servir de objeto de reflexión.

29 de mayo de 2007. Como en tantas otras citas electorales, la de este domingo fue también una noche de infarto. Alguien, con supuesta buena entrada en el santuario del socialismo, me llamó a las 8.15 de la tarde para darme un lead deslumbrante: "Batacazo generalizado del PSOE". La noticia, según él, había sido contrastada en la sede de Ferraz. Y como tenía toda la lógica del mundo, o buena parte de esa lógica mundana, le creí a pies juntillas. El pronóstico parecía el imparable final de una época y el advenimiento de otra nueva. Porque ni siquiera José Luis Rodríguez Zapatero podía abusar tanto del electorado.

"Pinchazo" de Rajoy

Pero llegó la noche, avanzando sigilosa con sus ojos de gato, y las cosas fueron cambiando de forma paulatina para alegre sorpresa de unos y triste despertar de otros. Al final, los resultados, para qué nos vamos a engañar, no son buenos para quienes piensan, pensamos, que Zapatero tiene que salir cuanto antes a los medios y despedirse del distinguido público para dar paso a un nuevo presidente del Gobierno del PP.

Tras quemar en espectacular feria pirotécnica la cuenta de resultados de España S.A., el jefe del Ejecutivo ha visto cómo el líder de los populares, Mariano Rajoy, apenas le ha sacado 160.000 votos. Esos son los números. La cuenta de resultados. "Ha fracasado el cordón sanitario que lleva intentando aplicar Zapatero con nosotros", recalcan en los despachos de Génova. Pero los datos son para hacer reflexionar seriamente al presidente del Partido Popular, que de aquí a nada deberá enfrentarse a unas elecciones generales. Porque a este paso, parece difícil alcanzar La Moncloa.

Dadas las circunstancias, que crean las expectativas, yo califico de "pinchazo" de Rajoy sus resultados en las municipales y autonómicas. Pero eso no tiene nada que ver con la matemática. Es la expresión de un clima de opinión previo y no ratificado en las urnas. La matemática es otra cosa. Los números nos dan en estos momentos un empate técnico entre el PP y el PSOE en la lucha por La Moncloa. Nos queda la otra vara de medir: el poder territorial, que es lo que estaba en liza. Hay más españoles gobernados por el PSOE que por el PP. En municipales, el PSOE gana concejales mientras que el PP los pierde. Y en autonómicas, siendo generosos, tablas, porque los populares pierden dos comunidades (Navarra y Baleares) pero, asimismo, se dan un festín mejorando aún más su facturación en otras dos (Madrid y Comunidad Valenciana).

El peso de la herencia recibida

La cuenta de resultados confirma a Rajoy como aspirante creíble a La Moncloa, pero ¿ha devuelto la autoestima a sus electores y a sus cuadros dirigentes? Con un pie en el balcón de Génova, acompañado de Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, es posible que al líder del Partido Popular le llegase el zumbido de una frase en los oídos: "Como sigamos de victoria dulce en victoria dulce podemos acabar todos diabéticos". ¿Quién fue? Uno puede decir el pecado sin nombrar al pecador. Además, el protagonista negaría la ocurrencia con un contundente: "Eso no ha salido nunca de mi boca".

El caso es que el propio Mariano Rajoy dice trabajar solamente con la hipótesis de una victoria electoral en marzo. Pero se enfrenta, y así se lo han hecho llegar en los últimos meses muchas personas, no del Partido Popular, sino ajenas a la política, a la necesidad de ofrecer una alternativa fuerte y consolidada y, para ello, debe romper amarras con esa herencia recibida del aznarismo, y ésa es probablemente la parte más difícil para quien le debe a Aznar el estar al frente del primer partido de la oposición. Conciliar lealtad con oportunidad política es, quizás, la tarea más ardua de Rajoy.

Mariano Rajoy necesita ya a todos los que no tuvieron nada que ver o tuvieron que ver muy poco con los ocho años del aznarismo. El presidente del Partido Popular debería meditar sobre los cambios que debe y puede introducir en la cúpula de la formación con motivo del próximo congreso, previsto inicialmente para octubre. Queda menos de un año para las elecciones generales –si es que Zapatero no las adelanta antes-, por lo que ahora es cuando toca echar el resto, después de los años de oposición sistemática. Más aún cuando se empieza a comprobar cómo muchos de los cuellos que habían girado a la izquierda para ver lo que pasaba, estarían dispuestos a volver de nuevo la cabeza hacia el centro-derecha y hacia su actual líder, Mariano Rajoy.

Jose Luis Saez

Anónimo dijo...

La resignación del PP
TONIA ETXARRI/
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Resulta humanamente comprensible que los políticos, cuando pierden las elecciones, tengan dificultades para encajar el golpe y reconocer que no les ha ido bien la apuesta. La verdad es que el caso del socialista Simancas pidiendo perdón ha sido una de las excepciones que confirman la regla. Porque lo habitual se da en actitudes como la del peneuvista alavés Gerenabarrena cuando decía que su partido había obtenido unos resultados . para reflexionar (tómese la palabra reflexión como sinónimo de malo, en este caso). Pero no estaría de más que no tardaran en reaccionar. No vaya a ser que la próxima convocatoria electoral que, según todos los indicios, podría adelantarse unos cuantos meses, les pille con el pié cambiado.

Le está ocurriendo al PP del País Vasco un fenómeno similar al de la autocontemplación, que roza casi la resignación política. Es cierto que se ha dado un respiro en Álava, pero ha perdido dos alcaldías, dos ( enVitoria y en la Rioja alavesa) y ha visto reducida su representación en las Juntas generales de Vizcaya y Guipúzcoa. Pues bien, en estas circunstancias, sus dirigentes prefieren fijarse en «el fracaso nacionalista» o se contentan, como dice Basagoiti, con haber «mantenido el tipo». Carlos Olazábal erraba en su primer análisis al sostener que si los nacionalistas «han perdido mayorías absolutas hay más pluralidad». Todo depende. Porque si en Durango, por ejemplo, el PNV ha perdido tres ediles para que ANV haya ganado cuatro habrá que tener en cuenta que la socorrida pluralidad en este caso, como LLodio (donde el PNV pierde su mayoría absoluta y la marca de Batasuna vuelve al ayuntamiento con cinco concejales), significa que los socios de Otegi han vuelto a recuperar sus posiciones.

Es cierto que la imbatibilidad del PNV en algunas zonas empieza a decaer (no es el caso de Bilbao donde Azkuna ha obtenido unos resultados muy buenos) pero el PP debería empezar a asumir que tanto en Euskadi como en la comunidad autónoma de Navarra los electores se han mostrado favorables al proceso de negociación entre ETA y el gobierno.

El PP jugaba, esta vez, en tercera división porque ni gobierna España ni era partidario de la negociación con la banda terrorista. Quizás por eso tengan la tentación de decir que no les ha ido tan mal. Les ha faltado, además, en su campaña la presencia de su presidenta María San Gil. La dirigente donostiarra aporta imagen y mensaje. Y se las han tenido que apañar sin su principal valor electoral. La líder del PP, que acudió a votar el domingo, repasaba ayer los resultados: en Lizartza, como en Elduain, el PP, la única fuerza que se presentaba, ha ganado siete concejalías. Tendrá que ir a gobernar ese pueblo en donde no vive ningún edil popular. En el reverso de la moneda, han empatado con el PNV, en Getxo. Pero no pueden ofrecer ningún intercambio al PSE para que les apoye. No tienen compensación para brindar

Anónimo dijo...

Navarra, tiempos sombríos
POR JON JUARISTI
POR mucha prudencia que prometan ahora los dirigentes del PSOE, y a pesar del silencio críptico del secretario de los socialistas navarros, la suerte del Viejo Reino está ya decidida por el estado mayor de Rodríguez, como aclaró José Blanco en la noche electoral. «El PP ha perdido Navarra» quiere decir «gobernaremos con los nacionalistas». Ni más ni menos. No voy, por tanto, a extenderme en especulaciones acerca de una intención no ya posible sino declarada. Creo que es más urgente prever las consecuencias que la coalición social-nacionalista que se avecina tendrá en toda la región que llamaré —para qué evitar el término— vasconavarra.
Nafarroa Bai es un conglomerado independentista, no sólo nebulosamente soberanista. Su líder y más que probable presidente autonómico, Patxi Zabaleta, procede de Batasuna, pero, a mi juicio, esto no resulta determinante para entender el alcance de su futura designación. Fue de Batasuna, ya no lo es. Resultaría absurdo y estúpido reprochar a los socialistas que se aliaran con él alegando su pasada militancia en el movimiento de apoyo a ETA. Por el contrario, que Zabaleta haya tomado distancia del mismo le hace acreedor a una respetabilidad democrática, algo que nada tiene que ver con la simpatía o antipatía que pueda inspirar su pasado. En cambio, su concepción de la relación de Navarra con España es del todo pertinente para la crítica de un acuerdo gubernamental del PSN con Nafarroa Bai, porque Zabaleta sostiene que Navarra es una colonia de España, lo que dista de ser, en su caso, una metáfora. Zabaleta se refiere abiertamente a Navarra como la más antigua colonia europea aún no emancipada. No es un planteamiento el suyo soberanista o confederal, como el del PNV, sino anticolonialista, como el de la ETA alucinada de los orígenes. Y, en ese planteamiento, España es el enemigo imperialista del que hay que desembarazarse.
El otro rasgo distintivo de Nafarroa Bai dentro de la familia nacionalista vasca es su navarrocentrismo, que, sin duda, le traerá problemas con el PNV en el futuro. Digamos, en términos muy generales, que así como el nacionalismo vasco ha pretendido siempre la anexión de Navarra a Euskadi, el nuevo nacionalismo navarrocéntrico preconiza la disolución de Euskadi en Navarra, siguiendo una argumentación historicista a la que Zabaleta y otros nacionalistas navarros son proclives. En síntesis, este nuevo nacionalismo apela, como fundamentación histórica de sus reclamaciones anticolonialistas, a la existencia de un estado navarro medieval que, en su momento de mayor expansión territorial —el reinado de Sancho el Mayor— habría incluído la Gascuña y las provincias vascas. En principio, tal historicismo no es privativo de los nacionalistas. Con mayor o menor grado de megalomanía puede encontrarse en casi todas las corrientes del navarrismo histórico, aunque, a efectos políticos, nunca ha tenido importancia en el seno del tradicionalismo o del liberalismo. Sin embargo, para el nuevo nacionalismo navarro, Euskadi es la Navarra doblemente irredenta (porque, además de soportar una opresión colonial, está separada del núcleo primigenio de la nación vasca o vascona). Todo esto suena a romanticismo periclitado, pero conviene darse una vuelta por la obra de Zabaleta para comprobar hasta qué punto constituye el núcleo de su proyecto político. En tal sentido, Nafarroa Bai se aparta de una tradición aranista, la del PNV, que fue exclusivamente vizcaína en sus orígenes y que no concibe una futura nación vasca soberana con el centro político desplazado hacia Navarra. El panvasquismo forma parte de la retórica del PNV, pero, en la práctica, Navarra es una patata demasiado caliente para el partido de Imaz, en el que los cuadros navarros forman una minoría exigua. El experimento de Garaicoechea —la promoción a lehendakari de un navarro navarrocentrista, al que no se le caía de la boca Sancho el Mayor— terminó catastróficamente en los años 1985 y 1986 con la expulsión de la ejecutiva navarra del partido y la creación de una comisión gestora. Desde entonces, el PNV no ha levantado cabeza en Navarra.
Con dos gobiernos nacionalistas con proyectos distintos en Vitoria y Pamplona, la negociación del modelo de integración territorial dará un papel decisivo a Batasuna (y a ETA), por encima incluso de Eusko Alkartasuna, que, si bien tiene un peso importante en el nacionalismo navarro, es minoritario en las provincias vascas respecto al PNV, su socio de gobierno, y no cabe suponer que llegue a enfrentarse con éste por la cuestión de la centralidad geopolítica de la Euskal Herría unificada y euscaldún. La iniciativa quedaría entonces en manos de Batasuna. Probablemente, la presencia institucional de Batasuna (ANV) en la Comunidad Autónoma Vasca permitiría a ETA relajar la actividad terrorista en las provincias para incrementarla en Navarra, fundamentalmente sobre las únicas fuerzas opuestas a la integración auspiciada por el nacionalismo étnico; es decir, UPN y CDN, contra las que se emplearía a fondo (ETA, sobra decirlo, nunca le ha hecho ascos al navarrocentrismo). Contra el PNV es dudoso que se decidiera a emplear una violencia que rebasara los ataques vandálicos a batzokis, como ya hemos visto estos días —los atentados mortales contra nacionalistas romperían la comunidad política en ciernes—, pero los socialistas vascos y navarros se convertirían en objetivos del terrorismo si pusieran trabas al proceso independentista, además de abrir una crisis política que daría al traste con la coalición en Navarra.
La salida más inteligente para el PSN sería aceptar el pacto ofrecido por Miguel Sanz o negociar otra salida que hiciera posible la gobernabilidad de Navarra, bien por una coalición de UPN y CDN con acuerdos con los socialistas, bien por una Grossekoalition UPN-PSN, como la que ha propuesto a lo largo del último año Víctor Manuel Arbeloa. Pero, precisamente por ser la más inteligente y sensata, fue la primera que descartó, el domingo, ese genio de las finanzas metido a político que se llama José Blanco. Se acercan tiempos más sombríos todavía.

Jose Luis Saez

jose48saez@hotmail.com